| De los muchos ensambles musicales que han ocupado al músico Miguel Conejeros durante las últimas dos décadas, Fiat600 ha resultado ser el más duradero y de amplio alcance, considerando que hoy se trata de un proyecto coordinado sólo por él desde Barcelona, ciudad a la que el chileno se mudó en el año 2001. La autogestión de esta propuesta electrónica es la marca musical más profunda de un músico vinculado durante los años '80 y '90 al punk-rock local, y que hoy mantiene en paralelo al dúo Bipolar.
Pasado punk-rock
Durante su primera juventud, el trabajo de Miguel Conejeros junto a Pinochet Boys y Parkinson inscribió su nombre entre los pioneros de un nuevo modo de concebir el rock/pop en el país, más cosmopolita y enérgico. Pero en Fiat600, Conejeros se ha estabilizado como un compositor voluntariamente al margen de la dinámica masiva, interesado en desarrollar una peculiar combinación sonora a partir de la investigación de recursos técnicos (sampleos y secuencias, sobre todo) y lo que sea pueda proporcionar a su música un cierto “sabor” chileno y/o personal. En sus palabras, «Fiat600 irá siempre por su propia autopista, en su rally personal, arriesgando en cada viraje».
Desde un principio, Fiat600 ha sido el seudónimo para el trabajo individual de Conejeros. Así comenzó a presentarse el tecladista en 1998, apenas decidió que el mejor modo de continuar en la composición sería de modo individual (luego del fin de Parkinson, se cuenta su paso por bandas de corta duración como Anilina y Los Artistas). Su primer disco, El empleado del mes (1998), tuvo una distribución limitada a las mil copias. Dos años más tarde, El último día se convirtió en uno de los lanzamientos más interesantes de la electrónica chilena de la década. El álbum se presentaba como un flujo electrónico no demasiado alejado del formato canción, y en el que se integraban voces sampleadas de, por ejemplo, Salvador Allende. El álbum contó con varios invitados, entre ellos Rodrigo Hidalgo (ex Parkinson), Cristián Freund (Santa Locura) e Iván Conejeros (ex Pinochet Boys).
Contactos establecidos por la etiqueta Cóndor Music permitieron a Conejeros concretar en junio del 2001 un sueño: debutar en el festival español Sonar, el más importante del mundo para la muestra de nueva electrónica. La experiencia fue tan estimulante que el músico decidió establecerse en España, en donde reside desde entonces. Al poco tiempo formó un proyecto paralelo con otro chileno residente, Pablo Maco Mellado, con el cual se ha presentado en vivo bajo el nombre Bipolar. Sin embargo, sigue siendo Fiat600 su cauce musical más importante.
En Barcelona, Fiat600 se ha ocupado en la musicalización de encuentros artísticos y la participación en varios festivales. En el año 2003 el músico publicó un álbum llamado Erich Zann, surgido a partir de presentaciones visuales previas inspiradas en los textos de H. P. Lovecraft (de uno de cuyos cuentos está tomado el título), Edgar Allan Poe y el japonés Toshiyuki Tanisaki. Según Conejeros, ese disco (doble) «se inspira en la oscuridad, su belleza y sus diversas formas. Es música bastante oscura y experimental; pero no con lo dark como depresión, sino como concepción estética: un elogio al claroscuro. Para mí es el mejor trabajo de Fiat600».
Aunque las presentaciones del proyecto en Chile han sido escasas, debe mencionarse su participación en el capitalino festival Vector (agosto 2008), así como su inclusión en el disco aniversario del net-label Epasonidos (Epa_Toasted, 2008), con el track “La cuestión”.
___Marisol García
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